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martes, 13 de octubre de 2015

Psicologa


Carta a mi psicóloga:

Feliz día querida!!

No te escribí una carta solo porque es tu día, no creas que le doy tanta bola a esas cosas eh!

En realidad, vengo con ganas de escribirte una desde enero. Si, desde enero, ya vez lo indecisa que sigo siendo...

Por fortuna, me has alentado en cada una de nuestras sesiones, porque de lo contrario, no se si podría decir hoy que tengo un blog, que me he animado, y que te estoy escribiendo una carta a ti.

No es la primera carta que te escribo, quizás sea la primera que leas, pero te he escrito intensamente en aquel proyecto de "futuro libro" en el que también me he embarcado (cuando me colgaste unas alas invisibles que hoy me permiten soñar).

Que decirte querida, si la palabra GRACIAS ha quedado muy pequeña para todo lo que he aprendido contigo?

Me has enseñado muchas cosas, y aun continuas haciéndolo; ese andar a mi lado hace que, de alguna manera, entre caprichos, berrinches, llantos, broncas y enojos, algo aprenda. Si, no se como es que lo hago, no se como es que lo hacemos (porque no estoy sola) pero lo hacemos.

Entre tantas cosas para agradecerte, solo voy a elegir una. La mas importante de todas ellas es el amor, pero no te agradeceré hoy por el amor porque no estoy segura de haber comprendido ese fenómeno tan complejo aun...

Hoy te agradeceré otra de las cosas tan importantes que me ayudaste a comprender: RESPONSABILIDAD.

Me lo has querido explicar con ahínco, con pasión, con paciencia, en todos los idiomas existentes, y yo no podía comprenderlo. En algún momento, desistía de comprender aquello, porque ya no le encontraba la vuelta... Y tu, sin embargo, seguías ahí: intentando que pudiera comprenderlo, sin dejar de acompañarme.

Gracias por que:

Mientras yo intentaba comprender que la responsabilidad de mi vida es solo mía, tu tuviste para conmigo la virtud de la paciencia cuando yo no estaba dispuesta a asumir tal responsabilidad. Y eso no es nada fácil: respetar los tiempos del otro, sin abandonarlo.

Te estoy eternamente agradecida por cada sesión que hemos tenido, por tu oído y por tus palabras, por tu EMPATIA!!! Por dejarme la libertad de decidir tantas veces enojada que me daría de alta (Y hoy digo: "Alta de QUE????!!!!) ; por dejarme SER quien soy, por no intentar moldearme, por toda aquella compasión por tantas botellas vacías...

Por creer en mi, cuando yo no creía (Acaba de caérseme una lagrima, creo que esto es intenso).

No puedo decirte cuanto te quiero, porque no puedo medirlo; tampoco como, porque te quiero de una forma especial, indefinible, que solo entendemos en el silencio, en una mirada, tu y yo... Pero me basta con eso: Con que tu lo entiendes.

Pd: Puse un potus en mi habitación, para ver si asi puedo comprender como relacionarme con ellos!


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